Imagina despertar un día y descubrir que has sido transportado a otro mundo. Uno donde las preocupaciones financieras ya no existen, donde te sientes a salvo de cualquier virus o bacteria y donde cada día te sientes valorado y parte de una comunidad vibrante. Mientras afuera, el caos parece consumir todo a su paso, en este lugar todo parece florecer.
Así me sentía cuando me ocurrió lo que me ocurrió en 2020 al entrar a Kueski.
En medio de una pandemia global que alteró la vida de millones de personas, yo estaba viviendo una realidad diferente. Mientras muchos lamentablemente perdían sus empleos o sufrían por la perdida de sus familiares, tuve la fortuna de unirme a una empresa que, desde el primer día, me ofreció un cambio drástico y positivo.
Entrar a Kueski no solo significó una mejora económica, sino también ser parte de una cultura tan genial y acogedora que me sentí en otro mundo. La empresa no solo me brindó estabilidad económica, sino que me ofrecieron el apoyo para trabajar desde casa y así no arriesgar mi salud. Esta nueva dinámica, completamente diferente para mí, me permitió disfrutar más tiempo con mi hija de 2 años y apoyar a mi esposa, todo desde la comodidad del hogar.
Es curioso cómo, mientras el mundo enfrentaba una crisis, para mí el 2020 se convirtió en un año de transformación y crecimiento. Estoy inmensamente agradecido por esa oportunidad que me permitió estar en una realidad tan distinta a la que se vivía afuera.
Tenia tiempo queriendo compartir esto, pero no encontraba el espacio para escribirlo.
Te paso algo similar o todo lo contrario? comparte en los comentarios tu experiencia.
Fue exactamente lo que en mi caso ocurrió; Kueski llego en un momento perfecto a mi vida y a mi familia, la primer frase que vi cuando pise las oficinas de Kueski para recoger mi equipo de trabajo fue "Todo va a estar bien", me llego fuertemente y confié en esas palabras. Gracias Kueski y gracias Jorge por compartir.
ResponderBorrar¡Excelente nota!
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